Desengancharse del dólar, el plan de Rusia ante la amenaza de más sanciones

por | Oct 7, 2018 | Divisas | 0 Comentarios

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© Reuters. Desengancharse del dólar, el plan de Rusia ante la amenaza de más sanciones

Arturo Escarda

Moscú, 7 oct (.).- Rusia otea en el horizonte densos nubarrones ante la certeza de que Estados Unidos prepara nuevas sanciones contra este país, y en un intento de minimizar los daños, el Kremlin ha puesto sobre la mesa un dudoso plan para reducir la dependencia de su economía del dolar estadounidense.

Washington sopesa prohibir las operaciones con la deuda estatal rusa y adoptar duras sanciones contra los principales bancos de este país, todos de propiedad pública, algo que en el peor de los escenarios puede poner en peligro toda la arquitectura financiera de Rusia.

Las nuevas acusaciones de espionaje informático que llegaron esta semana de varios países occidentales se suman al caso Skripal, la injerencia en las elecciones de EE.UU., las guerras en Siria y Ucrania, la anexión de Crimea, el dopaje de Estado, y hacen prever nuevas y duras medidas contra Moscú.

El Ministerio de Finanzas ha remitido al Gobierno un plan para «desdolarizar» en parte la economía, centrado principalmente en reducir el empleo de la divisa estadounidense en las transacciones comerciales de Rusia con otros países.

El objetivo es suavizar la caída si EE.UU. decide desconectar a Rusia y a sus bancos de las transacciones en dólares, que pasan necesariamente a través de bancos estadounidenses.

La idea es apostar por otras divisas, pero lo cierto es que el dolar ejerce un dominio casi absoluto en el comercio internacional, incluso en los negocios entre Rusia y China, que llevan años hablando de comerciar en rublos y yuanes.

«Creo que sería mucho mejor desatarse las manos en materia de una política financiera independiente», dijo a Efe Román Dmítriev, profesor de la Universidad, al comentar el plan del Kremlin.

La mayoría de los expertos coinciden en que la «desdolarización» de la economía es a día de hoy una quimera.

La propia China no sólo emite su deuda en bonos nominados en dólares, sino que es además el mayor poseedor extranjero de la deuda pública estadounidense.

Altos cargos y banqueros rusos admiten que se trata de una estrategia a largo plazo, una nueva tendencia que de ser respaldada por grandes economías como China, la India y la Unión Europea (UE), podría en el futuro minar la capacidad de EE.UU. para dictar sus condiciones al resto del mundo.

El dolar lleva 70 años gobernando el mundo, pero nunca antes desde entonces los socios de EE.UU. se habían sentido tan ninguneados por Washington, que tras el aterrizaje de Donald Trump en la Casa Blanca ha convertido el chantaje y las amenazas en el instrumento para negociar con amigos y enemigos.

Con todo, es mal momento para siquiera hablar de la «desdolarización» de Rusia, sobre todo con el rublo más débil de los últimos años pese a que el ha alcanzado sus mejores registros en más de dos años.

La moneda rusa ha perdido una quinta parte de su valor desde el pasado mes de marzo, cuando el tipo de cambio rondaba los 56 rublos por dólar estadounidense, mientras que su valor actual roza los 67 rublos por dólar.

«Las sanciones afectan negativamente a la cotización del rublo. Las causas es que hay menos inversión extranjera, menos posibilidades de tomar préstamos en el exterior y menos compradores para nuestros productos», explica Dmítriev.

Rusia quiere desengancharse del dólar, pero por ahora lo que ha conseguido es que el valor del rublo se haya desvinculado del petróleo.

Hasta hace poco rublo y crudo iban de la mano en este país que es uno de los mayores productores de petróleo del mundo, pero ahora la moneda rusa no remonta ni siquiera en medio del alza del «oro negro».

«Se ha roto el equilibrio entre el rublo y el precio del petróleo», señala Dmítriev.

La geopolítica, las sanciones y también la nueva política monetaria de EE.UU. son los factores que pesan ahora sobre la menguante cotización del rublo.

«Las perspectivas del rublo son poco halagüeñas. La tensión política, la posible ampliación de las sanciones financieras, la alza de los tipos de interés por la Reserva Federal de EE.UU. y los síntomas de que se acerca una nueva crisis financiera internacional son todo factores que no favorecen al rublo», advierte el experto.

Para que los socios comerciales de Rusia acepten cerrar contratos nominados en rublos, la divisa rusa debe ser fuerte y estable, y en las condiciones actuales esto parece tan utópico como pensar en que el país podría renunciar al dólar sin el riesgo de quedarse aislado del resto del mundo.

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